Cuando se toma el tronco celeste de tu día de nacimiento como “el yo” (el amo del día), los otros siete caracteres forman cada uno cierta relación contigo. Leer esas relaciones por los ciclos de generación y control de los cinco elementos, y dividirlas en diez ramas, da las Diez Deidades (sipsin). Son el lenguaje central del saju para reflejar tus talentos, tu disposición y el papel que asumes en la sociedad. Si el MBTI dibuja a una persona en cuatro ejes, las Diez Deidades la dibujan mucho más finamente en diez texturas. Estas diez energías se reúnen en cinco grupos.
La primera es el grupo de los Pares (Paralelo y Roba-Riqueza), el mismo elemento que tú. Significa tú y tus hermanos, compañeros y rivales: la energía de la agencia propia, la independencia y una competitividad que no quiere perder. Fuerte, da convicción clara e impulso; en exceso, puede derivar en terquedad y fricción.
La segunda es el grupo de la Expresión (Dios-que-come y Oficial-que-hiere), el elemento que engendras. Significa expresión, talento y actividad: la energía del habla y la escritura, la creación y la producción. Fuerte, uno es dotado y expresivo. El Dios-que-come muestra producción amplia y constante; el Oficial-que-hiere, talento chispeante y una libertad no atada a las normas.
La tercera es el grupo de la Riqueza (Riqueza Indirecta y Directa), el elemento que gobiernas. Significa riqueza, lo concreto y los resultados: la energía de la ejecución, la gestión y el manejo del dinero. La Riqueza Directa es riqueza constante y acumulada; la Indirecta simboliza una riqueza dinámica que gana mucho, gasta mucho y persigue la oportunidad.
La cuarta es el grupo de la Autoridad (Siete-Muertes y Oficial-Directo), el elemento que te gobierna. Significa disciplina, responsabilidad y posición: la energía del honor, la organización y el autocontrol. El Oficial-Directo muestra posición estable y principio; las Siete-Muertes (Oficial Indirecto), fuerte impulso y la resolución de atravesar una crisis.
La quinta es el grupo del Recurso (Recurso Indirecto y Directo), el elemento que te engendra. Significa aprendizaje, aceptación y protección: la energía del estudio, la intuición y la virtud de ser cuidado. El Recurso Directo muestra cuidado cálido y aprendizaje ortodoxo; el Indirecto, intuición aguda y un talento poco común.
En el saju de una persona estas diez energías se guardan cada una en su medida, formando una textura única. Cuál de las Diez Deidades destaca y cuál falta dice en voz baja los talentos y la disposición de esa persona. Haz de las Deidades fuertemente dadas tus fortalezas y toma la energía que falta como una dirección que llenar. Pero recuerda: las Diez Deidades no son una vara que te enjaula en un molde, sino un mapa que te ayuda a comprenderte con más claridad. Al final, lo que hace florecer ese talento no son los caracteres de un saju, sino tú mismo, que lo notas y cuidas el hoy. El contenido de saju de FortuneLeaf también toma prestada esta vieja sabiduría para acompañarte mientras contemplas en equilibrio las diez energías que hay en ti.