En el saju (los Cuatro Pilares del Destino), los Diez Dioses —sipsin— describen como cada elemento de tu carta se relaciona con tu Maestro del Dia, el pilar que te representa. Cada relacion rige un area distinta de la vida: el yo y los pares, la expresion y el talento, la riqueza y lo que controlas, la autoridad y la presion que trae, y el apoyo y el aprendizaje que te nutren. Los diez surgen como pares de yin y yang dentro de cinco categorias, de modo que cada uno lleva una cara mas luminosa y exterior y otra mas serena y firme. Estas guias explican que significa cada uno de los diez, los dones que ofrece y las cautelas que plantea, para que leas tu propia carta con algo mas de matiz.
〔Personalidad〕 Con una fuerte estrella del Compañero, eres ferozmente independiente y seguro de ti mismo por naturaleza. Te sostienes sobre tus propios pies y te niegas a apoyarte en los demás, abriéndote camino por una senda en la que crees incluso frente a la oposición. La competencia te agudiza en lugar de desanimarte, y brillas con más fuerza cuando te yergues hombro con hombro junto a tus iguales. Cuando esa fortaleza se inclina hacia la terquedad, aprender a dar un paso atrás y escuchar se convierte en tu mayor tesoro.
〔Trabajo y carrera〕 Resplandeces cuando es tu propio nombre el que está en juego —como autónomo, especialista, fundador en solitario o socio en igualdad de condiciones— antes que como un engranaje de la maquinaria. La microgestión te frustra, así que cuanta más autonomía te conceda tu rol, con mayor fuerza estallará tu talento.
〔Riqueza〕 Eres del tipo que se hace a sí mismo: la riqueza levantada paso a paso con tu propio esfuerzo y destreza es mucho más estable que la suerte o la especulación. Ten cuidado con el dinero compartido entre hermanos, compañeros o socios, donde la lealtad puede tornarse en pérdida sin que lo adviertas; mantén límites claros.
〔Relaciones〕 Prefieres relaciones de igual a igual y sinceras: ni controlas ni quieres ser controlado, de modo que te unes de forma profunda y duradera a una pareja madura que respete tu espacio. Intensamente leal, proteges hasta el final a quienes les has entregado tu corazón.