En el saju (los Cuatro Pilares del Destino), los Diez Dioses —sipsin— describen como cada elemento de tu carta se relaciona con tu Maestro del Dia, el pilar que te representa. Cada relacion rige un area distinta de la vida: el yo y los pares, la expresion y el talento, la riqueza y lo que controlas, la autoridad y la presion que trae, y el apoyo y el aprendizaje que te nutren. Los diez surgen como pares de yin y yang dentro de cinco categorias, de modo que cada uno lleva una cara mas luminosa y exterior y otra mas serena y firme. Estas guias explican que significa cada uno de los diez, los dones que ofrece y las cautelas que plantea, para que leas tu propia carta con algo mas de matiz.
〔Personalidad〕 Con una estrella del Oficial bien desarrollada, eres recto y responsable, una persona de noble carácter que valora el principio y la decencia. Justo y razonable, atraes la confianza de la gente y por naturaleza acabas situándote en el centro de organizaciones y comunidades. Aprecias el honor y te conduces con dignidad, ganándote un sólido crédito social. Aliviar tu propia carga de perfeccionismo y añadir flexibilidad te convierte en una vasija aún mayor.
〔Trabajo y carrera〕 Destacas en escenarios públicos donde importan el orden y la confianza: la función pública, la administración, el derecho, las grandes corporaciones, la educación y la gestión; organizaciones estables donde se acumulan la responsabilidad y el honor, ascendiendo a través de repetidos ascensos y reconocimientos. El tuyo es el camino ortodoxo hacia el éxito, una carrera edificada peldaño a peldaño sobre el recto sendero que finalmente conduce a un alto cargo.
〔Riqueza〕 La tuya es una fortuna sólida cimentada en una posición estable y el honor. Unos ingresos constantes y honorables, nacidos del rango y el crédito, te sientan mejor que la especulación. La confianza que construyes manteniéndote en el recto sendero se vuelve tu activo, de modo que una abundancia acorde a tu posición te acompaña de por vida sin necesidad de aferrarte.
〔Relaciones〕 Amas a la manera ortodoxa: cortés y responsable. Atesorando la familia y la decencia, eres una pareja fiable que guarda con lealtad un vínculo una vez sellado. Junto a una pareja recta que te respeta y comparte tus valores sociales, edificas un hogar estable y honorable.